Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
El deseo hace hermoso lo feo.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Viento del solano, agua en la mano.
Sin precio no se han las mujeres.
Amigos pobres, amigos olvidados
Perdona una vez; pero nunca tres.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Badajo alto, campana rota.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Es ley la que quiere el rey.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Ese no pega ni un timbre.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Hacer de tripas corazón.
Lo que se hace de noche sale de día.
La Cruz, la viña reluz.
Remendar y dar a putas.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Tener el juego trancado.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
Quien lee y escribe no pide pan.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
No me quieras dar gato por liebre.
Amor comprado, dale por vendido.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.