Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
Lo pasado, pisado.
La zorra vieja en el lazo se mea.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
El hombre nació para morir, es mortal.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
De tal palo tal astilla.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Por San Antón, la gallina pon.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
Obremos a no ver, dineros a perder.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
La noche es capa de pecadores.
Músico pagado no toca bien.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
La muerte es puerta de la vida.
El amor entra por los ojos.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
A bestia loca, recuero modorro.
Abre la boca que te va la sopa.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Que dulce queda la mano al que da.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.