Que cada sacristán doble por su difunto.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
El hombre pone y la mujer dispone.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Redondear la arepa.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Amistad que murió, nunca renació.
Alabanza propia es vituperio.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Dar una de cal y otra de arena.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Bella por natura, hasta la sepultura.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Día vendrá que tenga peras mi peral.
Enójate pero no pegues.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Puerta de villa, puerta de vida.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Bonito era el diablo cuando niño.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
La cara del santo hace el milagro.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Amor breve, suspiros largos
Hay amores que matan.
Una manzana roja invita piedras.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
Hacer algo de cayetano.
Cuando me despierte me llamas.