Más vale ser pobre que estar enterrado.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
La alegría es el mundo de la libertad
Según se prepara la cama, así se duerme.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.