A la fuerza ahorcan.
Algún día, ahorcan blancos.
Al que dice la verdad le ahorcan.
También al verdugo ahorcan.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
A la fuerza ahorcan y quedan bien ahorcados.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Más obrar que hablar.
El hablar, es más fácil que el probar.
El hablar es plata y el callar es oro.