Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Al higo por amigo
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Bien está lo que bien acaba.
A cada puerta, su dueña.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Plata en mano, culo en tierra.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Hacer bailar el trompo en la uña.
El harto no se acuerda del ayuno.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Reniego de plática que acaban en daca.
En enero no te separes del brasero.
A ese andar, llévalos mi baca.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Confesión obligada, no vale nada.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
El que bien vive, harto letrado es.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Contra gustos, no hay disgustos.