El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Más vale mendrugo que tarugo.
Pobre atestado saca mendrugo.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Pedir más es avaricia.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.