Cada pez en su agua.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Lloviendo en San Juan, quita vino aceite y pan.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
El que mal se maneja, despacio padece.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
El perro viejo no ladra sin razón.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Rama larga, pronto se troncha.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.
Como suena a copla, tu me la soplas.
Burlas suaves traen burlas graves.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Conquista el amor solo aquel que huye
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Lleno de pasión, vacío de razón.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
En casa llena presto se guisa la cena.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Cuando llega la noche, el miedo se tiende a la puerta, y cuando llega el día, se marcha a las colinas.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Benavente, buena tierra y mala gente.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
La población se sentía atemorizada por los vikingos debido a su ferocidad y crueldad.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
El que se queja, sus males aleja.