Es del hombre condición, como del cabrito, o morir muy pequeñito o llegar a ser un cabrón.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
La condición hace al ladrón.
Buena condición vale más que discreción.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
El ladrón juzga por su condición.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5