El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
El que quiere subir inventa la escalera.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Los burros se buscan para rascarse.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Nunca con menores, entables amores.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Guerra avisada no mata soldado.
Septiembre frutero, alegre, festero.
Pan, vino y ajo crudo, y verás quien es cada uno.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
La tierra será como sean los hombres.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
La lima, lima a la lima.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
Cinta, mujer y cama, fácilmente se hallan.
Bien te quiero y mal te hiero.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Las penas no matan de un hachazo, sino poco a poco van matando.
La bondad vence la maldad como el agua al fuego
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Iranse los huéspedes y comeremos el pollo.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Hay que sufrir para merecer.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Perdona una vez; pero nunca tres.