De chicos es el temer y de grandes el atrever.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Detrás de los picos van los chicos.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
A más doctores, más dolores.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Amores y dolores quitan el sueño.