Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Días de mucho vísperas de ayuno.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.