Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Alegría, belleza cría.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
El que mal anda, mal acaba.
Todas las cosas pasan como el viento.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
La paciencia es la llave del paraíso.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Artero, artero, más non buen caballero.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Oración de perro no va al cielo.
El que no cojea, renquea.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Pa'trás como las del marrano.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Nadie sabe para quien trabaja.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
El que las hace, las imagina.
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Qué sabe el burro del canto del ruiseñor.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
El gozo en el pozo.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
El toro y el gallo en el mes de Mayo.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
A jugar y perder, pagar y callar.
Se te caes siete veces, levántate ocho.