Dar una fría y otra caliente.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.
A virgo perdido nunca falta marido.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
El francés no es de natura si no prende al que se asegura.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Volver a inventar la rueda.
Al desganado, darle ajos.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Quieres taparle el ojo al macho.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
La felicidad es como un león insaciable
Jugar y pasear solo por recrear.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Allí hay verdadera amistad, do hay dos cuerpos y una voluntad.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
El pan con hartura y el vino con mesura.
El movimiento vence al frío, la inmovilidad vence al calor
Hombre intranquilo vale por diez.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Vino mezclado, vino endiablado.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Como es el padre, así es el hijo.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
A todo coche, le llega su sábado.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.