Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
Esquílalas pero no las desuelles
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
El interés dueño del mundo es.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Hacer algo de cayetano.
No falta de que reirse.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
La gota que derramó el vaso de agua.
Del que jura, teme la impostura.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Cuentas viejas líos y quejas.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
El hábito no hace al monje.
El mucho joder empreña.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Más vale estar solo que mal acompañado.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
De sabios es cambiar de parecer.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.
Palabra de boca, piedra de honda.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
La razón la tiene Sansón.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.