Hay que saber nadar y guardar la ropa.
No se puede nadar y guardar la ropa.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Antes de pedirle ropa a un hombre, mire la ropa que él lleva.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.