No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
De refrán y afán pocos se librarán.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Favores harás, y te arrepentirás.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
La ignorancia es la madre de la felicidad.
Lo que no se conoce no se apetece.
Esta vale en oro lo que pesa.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Amor y vino, sin desatino.
El avariento nunca está contento.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
A todo coche, le llega su sábado.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
Nadie se hace calvo en un rato, sino paso a paso.
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
Cuanto más tienes, más quieres.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Los labios del justo destilan bondad; de la boca del malvado brota perversidad.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
El dinero hace al hombre entero.
El que más chifle, capador.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
A la hija mala, dineros y casalla.
Entre más apuro menos prisa.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.