No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
El ladrón juzga por su condición.
Jugar y pasear solo por recrear.
Nadie da sino lo que tiene.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Quien escribe mucho desvaría
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
No hay mayor dificultad que la poca voluntad.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Los ojos son el espejo del alma.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
La intención hace la acción
Un día menos, una arruga más.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
El solo querer es medio poder.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Buena razón quita cuestión.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
No es posible defenderse del aburrimiento
Al mal hecho, ruego y pecho.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
Dar gusto da gusto.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Una maravilla, con otra se olvida.
Dar de comer al diablo.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Mujer sin varón, ojal sin botón.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
A mucho vino, poco tino.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Lo cortes, no quita lo valiente.