A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Hablar bajo y obrar alto.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Obra acabada, a dios agrada.
Bien vestido, bien recibido.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
Nada es barato sin una razón.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Barba roja, mucho viento porta.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Hombre prevenido vale por dos.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Cada cual en su corral.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Amor, pocas veces da placer, y muchísimas dolor.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Por el becerro se amansa la vaca
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Lleva con ánimo igual lo que es bien y lo que es mal.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Falso por natura, cabello negro, la barba rubia.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
De la risa al duelo un pelo.