Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Donde manda el amo se ata la burra.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Ama de cura, puta segura.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Bien convida, quien prestó bebe.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Zambullo, suelta lo que no es tuyo.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Este anda más perdido que el hijo de la llorona.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Dar de comer al diablo.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
La alegría todo mal espanta
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Joven que nada duerme y viejo que siempre duerme, cercana tienen la muerte.
Juez que dudando condena, merece pena.
Buey viejo, surco nuevo.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
El hijo del bueno, pasa malo y bueno.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Más aburrido que bailar con su hermana.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Para los desgraciados se hizo la horca.
Cada oveja con su pareja.
A tal puta, tal rufián.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.