El corazón de una persona mala nunca es puro.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Conocemos más a una persona por lo que dice de los demás, que por lo que dicen de ella.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
De persona palabrera, nunca te creas.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.