Hablando nos entendemos.
Casa de mantener, castillo de defender.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
La razón la tiene Sansón.
De desgraciados está el mundo lleno.
Un indio menos, una tortilla mas.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Año de nieves, año de bienes.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Hay que poner tierra de por medio.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
La hija de la puta, como es criada, y la estopa, como es hilada.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
No hay don sin din.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Quien virtudes siembra, fama siega.
La luz de alante es la que alumbra.
A palabra necias, oídos sordos.
Antes muerte que vergüenza.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Hay que convivir; pero no conbeber.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Nadie está contento con su suerte.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.