Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
A tal puta, tal rufián.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
A creer se va a la iglesia.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
Dulce y vino, borracho fino.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Cali es cali y lo demás es loma.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
De pena murió un burro en Cartagena.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Quien hizo una...hace dos
El llanto sobre el difunto.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
El alma está no donde vive sino donde ama.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Más feliz que marica con dos culos.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Para buena vida, orden y medida.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
A camino largo, paso corto.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Cuando nace hija, lloran las paredes de la casa.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Bien o mal, casado nos han.
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Las damas al desdén , parecen bien.