Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
La suerte y la muerte no escogen.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
La muerte es puerta de la vida.