Quien baila y canta, su pena espanta.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Esta es la gota que derramo el vaso.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Nadie da nada a cambio de nada.
Quien lo hereda no lo hurta.
Pon y te llamaran gallina.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Más vale bien amigada que mal casada.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Y vuelta la burra al trigo.
Favores en cara echados, ya están pagados.
No existen desgracias razonables
Reino dividido, reino perdido.
Esposa prudente es don de Dios.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Para presumir hay que sufrir.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Dar tiro.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Necesitado te veas.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Ayúdate y te ayudaré.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
A quien dan, no escoge.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
Más vale despedirse que ser despedido.
Se te cayó e cassette
Los enamorados, no ven a los lados.
Decir, me pesó; callar, no.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.