El mal de tonto, no tiene cura.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
La mentira busca el rincón.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Abrojos, abren ojos.
No tientes al diablo que lo veras venir.
La muerte regalos no prende.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Ruin es quien por ruin se tiene.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Puta en ventana, mala mañana.
Dios consiente, pero no siempre.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Comida hecha, amistad deshecha.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
No seas amigo de los necios.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
A chico mal, gran trapo.
Una sola vez no es costumbre.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Te casaste, la cagaste.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Salvarse por los pelos.
Júntate, que junto estabas.
Entre bueyes no hay cornadas.
Haz favores y harás traidores.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
No hay mal que por bien no venga.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
A caballo regalado, no le mires el dentado.