Agrada, quien manda.
El mal de tonto, no tiene cura.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
La mentira busca el rincón.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
La muerte regalos no prende.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Abrojos, abren ojos.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Ruin es quien por ruin se tiene.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
No te dejes aconsejar por un perdedor.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Dios consiente, pero no siempre.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Puta en ventana, mala mañana.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
No hay mujer que no lo de, sino hombre que no lo sepa pedir.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
No seas amigo de los necios.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Comida hecha, amistad deshecha.
No hay mal que por bien no venga.
A chico mal, gran trapo.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Entre bueyes no hay cornadas.
Haz favores y harás traidores.
Una sola vez no es costumbre.
Salvarse por los pelos.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Júntate, que junto estabas.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Te casaste, la cagaste.