Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Lo que se da no se quita.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Mano de santo cura como por encanto.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Buscarle la quinta pata al gato.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Quien busca, halla.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Quien nada pide, nada recibe.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Hay que sufrir para merecer.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Mucho te quiero perrito; pero de pan, poquito.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
Hacer un hueco para tapar otro.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
La virtud ennoblece.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
En caso de duda, que no sean ellas las viudas.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El vino no tiene vergüenza.
Para atrás ni para coger impulso.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Amor y vino, sin desatino.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Detenerse después de probar un poco algo.
El amor, de necios hace discretos.
Agrada, quien manda.
Más vale prevenir que curar.
Hay que poner remedio a tiempo.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
El llanto es el privilegio del hombre.