Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.