Para muestra basta un botón.
A misa, no se va con prisa.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Si el trabajo enorgullece, recuerda que el orgullo es pecado.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Hacer enseña a hacer.
Al loco y al fraile, aire.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Quien te quiere, no te hiere.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Ido el conejo me das consejo.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
A consejo malo, campana de palo.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
A flores nuevas, afeite perdido.
Dios castiga sin palo ni piedra
Gente parada, malos pensamientos.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
No te salgas por la tangente.
Hay que dar el todo por el todo.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Marido, comprad vino; que no lino.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Maestre por maestre, seálo éste.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Enero mes torrendero.
El buen vecino, arregla el camino.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Gran tocado y chico recado.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
La manda del bueno no es de perder.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Boca con duelo, no dice bueno.
Consejo tardío, consejo baldío.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Palos con gusto no duelen.