Mas pesado que un biberón de mondongo.
Echarle mucha crema a sus tacos
Tu hablar te hace presente.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
El arenque cuelga de sus propias agallas
El perdigón y el gallo, por Mayo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Riñas de enamorados, amores doblados.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Del lobo un pelo.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Quien quita lo que da, al infierno va.
A cada lechón le llega su noche buena.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Del joven voy, del viejo vengo.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Mejor prevenir que lamentar.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Menos idea que Geral pasando música.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
La mejor palabra es la que no se dice.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Los pesos y los pesares, en algo son similares.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
¡A darle que es mole de olla!
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.