La cara del santo hace el milagro.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Se dice el milagro pero no el santo.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
El que rompe viejo, paga nuevo.
El que la hace riendo, la paga llorando.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El ahorro es santo porque hace milagros.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.