Quien quita lo que da, al infierno va.

Quien quita lo que da, al infierno va.

Quien quita lo que da, al infierno va.

¿Qué significa «Quien quita lo que da, al infierno va»?

Este proverbio condena moralmente el acto de retractarse de una dádiva o favor ya otorgado. Enfatiza que una vez que algo se ha dado libremente, pertenece al receptor, y reclamarlo o arrepentirse de haberlo dado es una acción deshonrosa y mezquina que viola principios básicos de generosidad y palabra empeñada. La mención del 'infierno' subraya la gravedad moral y las consecuencias negativas (sociales, kármicas o espirituales) de tal comportamiento.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En contextos familiares o de herencia: cuando un padre promete o da algo a un hijo y luego, por un cambio de humor o desacuerdo, intenta quitárselo.
  • En el ámbito laboral o de negocios: cuando un jefe ofrece un beneficio o bonificación a un empleado y posteriormente, sin causa justificada, decide revocarlo.
  • En relaciones interpersonales: cuando alguien hace un regalo significativo y luego, tras una discusión, exige su devolución, utilizando el regalo como herramienta de manipulación.

¿Cuál es su origen?

Este refrán tiene raíces en la cultura popular hispana y refleja valores profundamente arraigados sobre la honradez, la generosidad inquebrantable y la importancia de la palabra dada. Se enmarca en una tradición oral donde se usan imágenes fuertes (como el infierno) para grabar lecciones morales en la conciencia colectiva. No tiene un origen histórico único documentado, pero es coherente con la ética católica y mediterránea sobre la limosna y el don irrevocable.

Variaciones y refranes similares

  • Lo dado, dado está.
  • Dar y quitar, es de mal corazón.