Guagua que llora mama.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
El mirón, ¡chitón!.
No se manda al corazón
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Demasiada amistad genera enfados
Tiene más carne un huevo frito.
Nunca cages mas de lo que comes.
Panza llena, quita pena.
A chica boca, chica sopa.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Barba hundida, hermosura cumplida.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
A buen hambre, no hay pan duro.
Hablen cartas y callen barbas.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Noviembre caliente, mayo helado.
A quien presta nada le resta.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
Con pelito... no hay delito.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Más perdido que un moco en una oreja.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Nadie aprende por cabeza ajena.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Estar armado hasta los dientes
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Amor breve, suspiros largos
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.