Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Alegría y desgracia no son eternas
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Al asno no pidas lana.
Quien te adula, te traiciona.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Palabras sin obras, barato se venden.
No da un tajo ni en defensa propia.
Amor forastero, amor pasajero.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Saber uno los bueyes con que ara.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
La niebla deja el tiempo que encuentra
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Una buena campana se siente de lejos.
La lengua unta y el diente pincha
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Arandino, borracho fino.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
El que mucho habla, mucho yerra.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Habló de putas "La Tacones".
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Quien es feliz habla poco
Dinero llama a dinero.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Cada quien, con su cada cual.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.