Palabra de cortesano, humo vano.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
La verdad no peca pero incomoda.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Honra merece el que a los suyos se parece.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Haz bien y no mires a quien.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Una buena dote es un lecho de espinos
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
A misa temprano nunca va el amo.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Haz favores y tendrás enemigos.
Día vivido, día perdido.
Quien lo comió aquél lo escote.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Ese es carne de presidio.
Le da siempre algún recelo, al calvo que pierde un pelo.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Boda mojada, novia afortunada.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.