Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Muerte que me has deseñado, salud me has asegurado.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Entre salud y dinero, salud primero.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Salud perdida, salud gemida.
Salud y pesetas salud completa.
Juez que dudando condena, merece pena.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.