Nadie da lo que no ha.
La pisada del amo, el mejor abono.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Una obra acabada, otra empezada.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Volver a inventar la rueda.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
¿Y si somos los mejores, bueno y que? (Ante cualquier actividad deportiva).
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
A la bota, darla el beso después del queso.
Pescar en río revuelto.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Poco a poco llegaremos antes.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Tu quieres que el león me coma.
No con quien naces, sino con quien paces.
El mal que no tiene cura es la locura.
Todo hombre tiene su manía.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
A cada paso, un gazapo.
La ingratitud seca la fuente de la piedad.
Donde humo sale, fuego hay.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Solo sé que nada sé y ni aún de eso estoy seguro.
Mejor una buena separación que una falsa amistad