De solo aire no vive nadie.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Nunca llueve a gusto de todos.
La palabra emitida no puede recogerse.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Abrojos, abren ojos.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Lo que bien se aprende, nunca se pierde.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
El amor todo lo iguala.
Variante: El trabajo ennoblece a quien lo hace.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Nadie busca ruido con su dinero.
De ese infierno no salen chispas.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Piedra que rueda no hace montón.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
El que va a Jacarilla, pierde su silla.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Ser un mordedor de pilares
A la hija mala, dineros y casalla.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
La primera impresión es la que cuenta.
No hay albarda que le quede bien.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El que vende un caballo es porque patea.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Quien se empeña en pegarle una pedrada a la luna no lo conseguirá, pero terminará sabiendo manejar la honda.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.
El que no mira adelante, atrás se queda.