Casado que vuelve a casa ...

Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.

Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.

Análisis y Reflexiones

🧠 Interpretación Profunda

Este proverbio contrasta dos tipos de maridos según lo que llevan a casa. 'Manivacío' (con las manos vacías) simboliza al hombre que no cumple con su rol de proveedor, considerado inútil ('baldío'). 'Manilleno' (con las manos llenas) representa al que trae recursos, sustento o bienestar a su hogar, siendo valorado como 'bueno'. Refleja una visión tradicional de roles familiares y responsabilidad económica, donde el valor del hombre se mide por su capacidad de mantener a la familia.

💡 Aplicación Práctica

  • En contextos familiares tradicionales, se usa para enfatizar la responsabilidad del proveedor principal (a menudo el hombre) de asegurar el sustento económico del hogar.
  • Como crítica social hacia quienes evaden sus responsabilidades familiares, destacando la importancia de la contribución tangible al bienestar común.
  • En discusiones sobre roles de género, para ilustrar o cuestionar expectativas arcaicas sobre la división del trabajo y el valor asignado a las contribuciones domésticas no económicas.

📜 Contexto Cultural

Proverbio de origen español, arraigado en la cultura rural y tradicional donde los roles de género estaban claramente definidos. Surge de una sociedad agraria o preindustrial donde la supervivencia dependía del trabajo físico y la provisión diaria de alimentos o recursos. Refleja una época en que el estatus y honor masculino estaban ligados a la capacidad de mantener a la familia.

🔄 Variaciones

"El hombre que no trae el pan a casa, no merece la mesa." "Casa con hambre, marido sin honra."