Propagación mear no espuma.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Por los cuernos se agarra el toro.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
Foso y vallado, buen cercado.
A la leche, nada le eches; y debajo aunque sea cascajo.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Si tienes mujer hermosa o melonar en carretera, siempre tendrás gotera.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
La manzana roja siempre tiene algún defecto.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
Cuando la paja se mete en el pajar, las mocitas ya pueden trasnochar.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
El que aconseja, no paga.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Alegrías secretas, candela muerta.
La experiencia es la madre de la ciencia.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Te conozco mascarita
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Me doblo pero no me quiebro.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Nadie da lo que no ha.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.