Dar limosna no aligera la bolsa
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
La morena, de azul llena.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Sayo grande, tapa mucho.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Irse con la música a otra parte.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
El mirón mirar, pero sin chistar.
A mala leña un buen brazado.
El que se pega al televisor, pierde fuerzas y color.
Por donde pasa moja.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
De cualquier nube sale un chubasco.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Donde las dejan, las cobran.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
En carrera larga no se pisa base.
Suegra, ni de caramelo.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
El que quiera ser líder debe ser puente.
El interés dueño del mundo es.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Hay confianzas que dan asco.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
En el refugio del otro vive cada uno
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
El que no mira, suspira.
Nadie querría para sí.
Año malo, panadera en todo cabo.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.