Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.

Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.

Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.

¿Qué significa «Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga»?

Este proverbio ensalza la virtud de la simplicidad y la moderación. El agua, siendo esencial para la vida, es accesible ('cuesta poco') y no produce efectos nocivos como la embriaguez ('no embriaga'). Simbólicamente, alaba las cosas sencillas, honestas y beneficiosas que están al alcance de todos, en contraste con lo lujoso, complejo o artificial que puede ser costoso y generar consecuencias negativas o dependencia.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En el consumo responsable, para valorar los bienes básicos y saludables (como el agua) frente a productos caros y potencialmente dañinos (como el alcohol).
  • En la toma de decisiones personales, para optar por soluciones simples, económicas y efectivas, en lugar de alternativas complicadas y onerosas que podrían crear nuevos problemas.

¿Cuál es su origen?

Proverbio de origen español, arraigado en la cultura popular que valora la prudencia y la vida sencilla. Refleja una sabiduría práctica campesina o tradicional, donde el agua era un bien fundamental y el alcohol (como el vino) un lujo o un riesgo a gestionar. Enfatiza la filosofía de 'menos es más' y la desconfianza hacia los excesos.

Variaciones y refranes similares

  • Lo barato sale caro (como contrapunto, ya que aquí se alaba lo económico y bueno).
  • Más vale lo poco y bueno, que lo mucho y malo.