Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Las palabras se las lleva el viento.
El ladrón juzga por su condición.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
Quien tuvo, retuvo.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Indio comido, puesto al camino.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Tanto va el cantaro al agua, que al fin se rompe.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Qué es una raya más para el tigre.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
En la causa está el remedio.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Abogacía que no zorrocía.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Por un moro que maté me pusieron matamoros.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Hay tanto de bueno en el peor y tanto de malo en el mejor que es absurdo condenar a nadie.
Hombre anciano, juicio sano.
No todo el que trae levita es persona principal
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
La conciencia vale por cien testigos.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Al mal paso, darle prisa.
Mayo ventoso, año hermoso.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.