La justicia debe llegar hasta el ladrón
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
La manda del bueno no es de perder.
Callar como puta tuerta.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Lo dicho, dicho está.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Donde hay orden, hay bendición.
O Corte o cortijo.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
A la bestia cargada el sobornal la mata.
Justicia y no por mi casa.
Quien el padre tiene alcalde, seguro va a juicio.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Buena olla y mal testamento.
Contra la muerte no hay ley, mata al papa, mata al rey.
La ley justa no es rigurosa.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Las grandes penas no se quejan.
Justo peca en arca abierta.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Haz lo que creas que está bien.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Si en el sexto no hay perdón, ni en el noveno rebaja, ya puede el Señor llenar el paraíso de paja.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
Si te queda el saco.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
La jodienda no tiene enmienda.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.