Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
Inútil como cenicero en moto.
A más beber, menos comer.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Una familia unida come del mismo plato.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Son como uña y mugre.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Las gallinas de arriba cagan a las de abajo.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
A bloque, la casa en roque.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Donde se está bien nunca se muere
Quemar la casa para cazar el ratón.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
No necesito tecomates para nadar.
El vino con el amigo.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
A amo ruin, mozo malsín.
La barca pasa, la orilla queda
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
No hables mal de las mujeres si en tu casa mujer tienes.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.