Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.