Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La Cruz, la viña reluz.
Mear sin peer, rara vez.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Hablando nos entendemos.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Cuando fueres a concejo, acuerda en lo tuyo y deja lo ajeno.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Hablar a calzón "quitao".
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Del ahogado, el sombrero.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Llámame gorrión y échame trigo.
Hablen cartas y callen barbas.
Ayer putas y hoy comadres.
Cuando hay poco grano en el granero, mala cosa para el gallinero.
De casa del abad, comer y llevar.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Bestia alegre, echada pace.
Caldera observada no hierve jamás.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Hemos remado bien dice la pulga, cuando el pescador ataca.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Se heredan dinero y deudas
Echarle mucha crema a sus tacos
Más vale maña que fuerza.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Vayan las verdes por las maduras.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
La primavera la sangre altera.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
La envidia es carcoma de los huesos.
En casa pobre no hay mujer buena.
Casa ajena y caballo que no come hierba, déjale que se pierda.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Donde hay querer, todo se hace bien.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
El haragán es el hermano del mendigo.