Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Hablar más que lora mojada.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Lo nuevo guarda lo viejo.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Voy a ir hacer un mandado.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Grandotas aunque me peguen.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Una sola vez no es costumbre.
El jorobado no ve su joroba
La amistad es de antimonio, solo la solda el demonio.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Del viejo el consejo.
El perdigón y el gallo, por Mayo.
En el peligro se conoce al amigo.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Tenés cola que te machuquen.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Casa en que una lágrima abre gotera, se pudre toda entera.
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
Las malas nuevas, pronto llegan.
El que con niños se acuesta mojado amanece.