Nadie puede ver ojos bonitos en cara ajena.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Cuando no hay un enemigo interior, los enemigos exteriores no pueden hacerte daño.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Peces grandes no viven en charcos pequeños.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Alabanza propia, mentira clara.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
El que tiene más galío, traga más pinol.
El que nada debe nada teme.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Un día de obra, un mes de escoba.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
El que quiero no me quiere, y el que no quiero me dan.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Trabaja y no comerás paja.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
En materia de dinero, no hay compañero.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
De perdidos, al río.
De pequeños principios resultan grandes fines.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
La verguenza es último que se piedre.
El amor entiende todos los idiomas
Yantar sin vino, convite canino.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.