Obra a destajo, no vale un ajo.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Ruin es quien por ruin se tiene.
De perdidos, al río.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
En materia de dinero, no hay compañero.
Trabaja y no comerás paja.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
De pequeños principios resultan grandes fines.
La religión cala siempre en los estratos pobres
El amor entiende todos los idiomas
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Amistad por interés, no dura porque no lo es.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Gozo que no se comunica, se achica.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Yantar sin vino, convite canino.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
La verguenza es último que se piedre.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Nunca cagues más de lo que comes.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
Arca abierta al ladrón espera.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Malo el gallinero donde canta la gallina.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Casa de capellán, la peor del lugar.
La arruga es viejera, la cana embustera.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda